viernes, 7 de diciembre de 2007

Cómo el Grinch se robó la Navidad




Te echo de menos...


Recuerdo mis risas repartidas en tu cuerpo.


Recuerdo lo que aprendí contigo


ese juego de querernos a medias


como se quieren el sol y la luna.


Te odio a ratos


cuando en la radio


la música habla de ti


y la publicidad te vende tan bien...


que miro mis ahorros, escasos.


Es Diciembre


Huerva York está alumbrada...


violinistas por el centro pidiendo limosna,


Papa Noel reparte caramelos,


con su traje muy sucio de las chimeneas,


Hay mucho humo de castañas asadas.


En los escaparates...


hojas caídas dentro de minas de oro,


doradas... espumillón, confetis.


Yo no quiero Reyes


ni Belenes, ni abetos,


ni renos con narices rojas...


quiero que vuelvas con pasos de pandereta,


quiero verte llegar... como siempre


con tu caja de bombones Nestlé


con tus ojos centelleantes,


con tu mirada cósmica,


con tu sonrisa de mazapán


y tus manos de envolver regalos.


Unos niños me cantan villancicos,


son simpáticos, pero huelen a leche


y hundo mi cara bajo mi bufanda...


que huele a ti,


y pienso...


Feliz Navidad.














1 comentario:

Anónimo dijo...

Feliz navidad