
Si alguna vez me ves
apagada la risa...
no hagas una misa,
tendré frío los pies.
No me preguntes nada,
no vive la respuesta,
que mala vida esta
la de la vieja hada.
No quieras consolarme,
un consejo me espanta.
Tú traeme una manta
y procura taparme.
En la era de la prisa...
donde vivo en medio,
no existe mas remedio,
al mal de una poetisa.

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