
Voces agoreras, mi sonrisa convertida en plañidera.
Una balsa en el suelo y una historia en la bolsa.
La tortuga huye de su casa,
con el pijama de carne y las pantuflas coladas.
Ocaso de estrellas y lágrimas hervidas...
camino enroscado que gira y te gira.
El petate derramando pétalos por si hay vuelta,
cambios de sentido en días de abrigo.
